Esta genial estar de vacaciones, en la playita, las montañas, Paris, Viena o Estocolmo pero queridos compañeros de viaje todo lo bueno se acaba y llega la cruda realidad. Aguantar a ese jefe pesado o el compañero plasta que te cuenta todo lo que ha podido hacer en sus 15 días de vacaciones. Para otros, septiembre puede ser el comienzo de un nuevo trabajo o incluso el final de un trabajo, como es mi caso. En ambos casos un cambio de vida, ya sabéis es final y principio de una nueva etapa.
Sin embargo, para la violencia de género no hay descanso, no hay vacaciones, ni finales de etapas, ojala un día nos levantásemos y se acabara esta lacra que año tras año se incrementa con víctimas inocentes que tan solo han querido cambiar su vida, vivir su vida.
5 de agosto: Un hombre mata a su mujer y lleva el cadáver hasta la comisaria más cercana en Girona
6 de agosto: detienen a un hombre por matar a su esposa en Barcelona
6 de Agosto: encuentran el cadáver de la una mujer en la casa de su ex novio en Gijón
7 de agosto: un joven se entrega en Salamanca tras asesinar a su novia.
8 de agosto: un hombre con tres órdenes de alejamiento mata al novio de su ex pareja.
16 de agosto: un hombre de 72 años mata a su mujer en Álava
18 de agosto: una joven muere apuñalada a los 26 años presuntamente por su pareja
19 de agosto: un hombre mata a su mujer y posteriormente se suicida en Valencia
31 de agosto: muere una mujer de 53 años presuntamente apuñalada por su marido en Madrid.
Finalmente, aprovecho la ocasión para mostrar mi profundo dolor por las víctimas del vuelo JK5022 de Spanair.














