jueves 7 de mayo de 2009

El feminismo liberal sufragista

A finales del siglo XIX surgió el sufragismo, movimiento de agitación internacional, presente en todas las sociedades industriales con dos objetivos concretos: el derecho al voto y los derechos educativos.
Para su consecución fueron necesarios ochenta años, lo que supone al menos tres generaciones militantes empeñadas en el mismo proyecto. En algunos países y en algunos estados de los Estados Unidos de América las mujeres habían obtenido derecho al voto en los años previos a la Primera Guerra mundial. Al final de la Segunda todos los Estados que no eran dictaduras reconocieron este derecho a su población femenina.
Hay que tener presente que cuando las dos Guerras Mundiales se produjeron en la primera mitad del siglo XX, los hombres fueron llamados a filas y llevados al frente. En esos momentos, se recurrió a las mujeres para que sustituyeran a los hombres en los distintos sectores productivos, incluída la industria bélica o la administración pública. Durante las contiendas, las economías de los países no cayeron en crisis, poniendo de manifiesto que las mujeres podían hacer frente a esos momentos tan críticos y, por tanto, no era lógico seguir oponiéndose a las demandas del movimiento sufragista. Ahora bien, auguraron efectos catastróficos para la familia, como consecuencia de la nueva libertad que las mujeres habían alcanzado.
En nuestro país, el feminismo de finales del siglo XIX no se centrará en reivindicaciones políticas, como el derecho de sufragio, sino que se basará en demandas sociales, buscando el reconocimiento de sus roles sociales (maternidad y cuidado de la familia) y en la exigencia de los derechos civiles. Así, la escritora gallega Emilia Pardo Bazán (1851-1921) denunciaba que los avances culturales y políticos logrados a lo largo del siglo XIX (las libertades políticas, la libertad de cultos, el mismo sistema parlamentario) sólo habían servido para incrementar las distancias entre sexos, sin promover la emancipación femenina, haciendo hincapié en que las mujeres recibieran una educación semejante a la de los hombres.
Por su parte, la penalista Concepción Arenal (1820-1893) insistió que aunque el papel de madrePor su parte, la penalista Concepción Arenal (1820-1893) insistió que aunque el papel de madre y esposa eran fundamentales en la vida de las mujeres, el ejercicio de estos roles no podían ser considerados el eje central de sus vidas, reivindicando para las mujeres la igualdad en todas las esferas sociales.
A partir de los años 20, el feminismo español comenzó a añadir demandas políticas a las reivindicaciones sociales. Sin embargo, y pese a los esfuerzos de las primeras sufragistas españolas, el sufragio femenino fue otorgado en el marco de las reformas introducidas en la legislación de la Segunda República española (1931-1936).
Artículos Constitución 1931
Artículo 23. “No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas, ni las creencias religiosas.”
Artículo 36. “Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismo derechos electorales conforme determinen las leyes.”
Además, hay que destacar que durante la II República se consiguieron otros avances como el matrimonio basado en la igualdad de los cónyuges, el derecho al divorcio (1932), los mismos derechos y autoridad para la madre y el padre ante los hijos y las hijas o la primera regulación laboral de la baja maternal
Sin embargo, poco duraron los avances, la guerra civil y la dictadura franquista llevó a las mujeres a una situación de subordinación, ya que durante esta época, con el menoscabo de las libertades y los valores democráticos, se produjo un grave retroceso de los derechos civiles, sociales, económicos... conquistados por las mujeres hasta entonces.

martes 28 de abril de 2009

Principios del feminismo sufragista

En 1848 Europa se conmocionó por un nuevo proceso revolucionario que prendió en varios países a la vez. 1848 fue un año de agitaciones y manifiestos. Suele recordarse el manifiesto comunista y prestarse menos atención a la declaración de Séneca Falls. En 1848, setenta mujeres y treinta varones de diversos movimientos y asociaciones políticas de talante liberal, se reunieron en el Hall de Séneca y firmaron lo que llamaron con el nombre de "Declaración de Sentimientos".
El modelo de declaración de Seneca era la declaración de Independencia. La declaración consta de doce decisiones e incluye dos grandes apartados: por un lado, las exigencias para alcanzar la ciudadanía civil para las mujeres y de otro, los principios que deben modificar las costumbres y la moral.
La declaración de Seneca formaban la punta de lo que llegó a conocerse como movimiento sufragista. Las que más tarde serían editoras y compiladoras de un texto clásico del sufragismo, La Biblia de la Mujer, iniciaron sus lides públicas en esta Declaración.

martes 21 de abril de 2009

El Feminismo ilustrado

El feminismo tiene su obra fundacional en la “Vindicación de los Derechos de las Mujeres” de Mary Wollstonecraft, un alegato pormenorizado contra la exclusión de las mujeres del ámbito de los derechos y bienes.
La Vindicación de los derechos de la mujer no nacía sola. Estaba avalada por el difuso sentimiento igualitarista que fluía en el conjunto social en el momento previo a la Revolución y que la Ilustración había cultivado. Transmitía también las actitudes de bastantes mujeres que, generalmente por su origen y encuadre social, habían conseguido acceder a grados amplios de cultura.
Sin embargo, la Vindicación, a pesar de sus muchas e inmediatas ediciones desde su publicación en el 1792, no logró traspasar más que a algunos pequeños círculos intelectuales. Lo mismo había sucedido con la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana que, redactada por Olimpia de Gouges, había aparecido en 1791.
Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana (1791)
"Las madres, las hijas y las hermanas representantes de la nación, piden ser constituidas en Asamblea Nacional. Considerando que la ignoracia, el olvido o desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una solemne declaración de los derechos naturales, inalienables y sagrados de la mujer (...)
Olimpia de Gouges (1748- 1793)

miércoles 15 de abril de 2009

Historia del feminismo I

El Feminismo es el "movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII -aunque sin adoptar todavía esta denominación- y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases históricas de modelo de producción, lo cual las mueve a la acción para la liberación del sexo con todas las transformaciones de la sociedad que aquélla requiera". (Victoria Sau "Diccionario Ideológico Feminista" (3ª Edición revisada y ampliada) Icaria Editorial)
El feminismo es una corriente de pensamiento y práctica política que se ha desarrollado a lo largo de últimos tres siglos.
A lo largo de los siguientes post, vamos a hablar de las distintas etapas por las que ha pasado el feminismo. En ningún caso, estamos hablando de distintos feminismos. A lo largo de más de tres siglos se ha ido desarrollando, en distintos países, incluyendo distintas reivindicaciones, determinadas por las diferencias en cuanto a las experiencias que han vivido, viven y vivirán las propias mujeres. Reivindicaciones, por otro lado, que han partido de la visibilización de las diferentes discriminaciones que las mujeres sufren por el mero hecho de nacer mujeres, y, sobre todo, aportando soluciones para avanzar hacia una sociedad más justa, una sociedad basada en la igualdad de mujeres y hombres.
Por ello, vamos a centrarnos en comentar las grandes etapas del feminismo, basándonos en el libro "Los desafíos del feminismo ante el siglo XXI" (Amelia Valcárcel y Rosalia Romero (eds.), col. Hypatia, Instituto Andaluz de la Mujer, Sevilla, 2000, Págs.19-54). En concreto, en el texto "La Memoria Colectiva y los retos del Feminismo" de Amelia Valcárcel). Para obtener mas información en profundidad esta evolución es recomendable consultar el siguiente enlace:
Para finalizar el post de hoy cabe destacar que Rosalía Romero . Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid.

sábado 4 de abril de 2009

Hasta el 13 de abril...

¡Cerrado Por Vacaciones!

Escual Virtual de Igualdad 2009

¿QUÉ ES LA ESCUELA VIRTUAL DE IGUALDAD?

Desde el Instituto de la Mujer, con la cofinanciación del FSE, te ofrecemos una formación on-line en materia de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, con una metodología ágil y flexible, dirigida a todas las personas interesadas y con diferentes niveles de especialización. Porque todas y todos podemos: Aprender a ver con otra mirada. Participar en el desarrollo de una realidad igualitaria entre hombres y mujeres. Los objetivos de la Escuela Virtual de Igualdad son: Sensibilizar a hombres y mujeres en el valor de la Igualdad como eje para el desarrollo social. Promover que el empleo sea un ámbito donde mujeres y hombres se desarrollen profesionalmente en iguales condiciones de capacidad y oportunidad. Apoyar las potencialidades de las mujeres y la atención a sus necesidades sociales, para su pleno desarrollo en igualdad. Dotar de herramientas a las organizaciones empresariales para fomentar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y el equilibrio entre la vida personal, familiar y profesional de toda su plantilla.
¿A QUIÉN VA DIRIGIDA LA FORMACIÓN?

La formación está dirigida a hombres y mujeres del territorio nacional, con interés por sensibilizarse en materia de Igualdad de Oportunidades. No se exige ningún otro requisito.
Consta de dos niveles: Nivel básico, dirigido a personas interesadas en materia de igualdad. Cursos de nivel avanzado dirigidos a personas vinculadas a: Gestión y orientación para el Empleo. Servicios Sociales. Organizaciones Empresariales.
¿CÓMO INSCRIBIRSE?

Si deseas participar en la edición de cursos del año 2009, puedes realizar la solicitud del curso en el que estés interesada/o en la siguiente dirección: programas.escuelavirtual@migualdad.es, indicando únicamente tu correo electrónico y el nombre del curso solicitado.
Con anterioridad al inicio de los cursos, la empresa adjudicataria contactará con las personas que han llevado a cabo dichas solicitudes, a través del correo electrónico que hayan indicado, para iniciar el proceso de selección. Posteriormente, y a las personas seleccionadas, se les enviará un nuevo correo indicando las claves de acceso y comunicando la fecha de inicio del curso.
¿QUÉ CURSO ELIJO?

La Escuela Virtual de Igualdad pone a tu disposición dos niveles de formación: Nivel básico, dirigido a personas interesadas en materia de Igualdad. Consta de un sólo curso. Curso “Sensibilización en Igualdad de Oportunidades”. Su duración es de 30 horas. Nivel avanzado dirigidos a personas vinculadas a: Gestión y orientación para el empleo. Servicios Sociales. Organizaciones Empresariales. Para poder inscribirse en los cursos de nivel avanzado se deberá superar una prueba tipo test sobre conocimientos básicos en materia de Igualdad. Una vez realizado el test de acceso se puede formalizar la inscripción, optando por alguno de los tres cursos disponibles. Curso “Igualdad de Oportunidades: aplicación práctica en la el ámbito de empleo”. Su duración es de 60 horas. Situación de mujeres y hombres en el mercado laboral: tasas e indicadores. Perspectiva de género en los proyectos de empleo. La iniciativa empresarial de las mujeres. Autoempleo femenino. Educación y empleo. Curso “Igualdad de Oportunidades: aplicación práctica en Servicios Sociales”. Su duración es de 60 horas. Perspectiva de género en los servicios sociales. Ámbitos de intervención genéricos y con grupos específicos de mujeres. Violencia de género: causas intervención y recursos. Curso “Igualdad de Oportunidades: aplicación práctica en la empresa y los RR.HH.”. Su duración es de 60 horas. La igualdad como valor de eficacia empresarial. La ley de igualdad y las empresas. Las medidas y los planes de igualdad en la empresa. Conciliación de la vida personal y laboral. Perspectiva de género en las relaciones laborales. La igualdad como comportamiento ético empresarial: RSC.
CALENDARIO

La fecha del inicio de los cursos de formación está prevista para la segunda quincena de mayo de 2009.
CERTIFICADO

Cada curso consta de varias unidades didácticas. Al final de cada una de ellas deberás realizar un prueba de evaluación tipo test, una vez superada dicha prueba, te permitirá pasar a la siguiente unidad.
Una vez que hayas completado correctamente todas las unidades, el Instituto de la Mujer emitirá un certificado acreditativo que será enviado por correo postal a la dirección que conste en el formulario de inscripción.

jueves 2 de abril de 2009

Conciliación de la vida personal, familiar y laboral

Con la expresión conciliación de la vida laboral y familiar se hace referencia a la necesidad de compatibilizar el trabajo remunerado con el trabajo doméstico y las responsabilidades familiares. Ahora bien, nos olvidaríamos de la esfera privada, individual para cada persona, inexistente, para la mayoría de las mujeres. Por tanto, la compatibilización también tiene que estar relacionada con la disponibilidad de tiempo libre para el desarrollo personal del individuo y, entonces, hablamos de conciliación de la vida personal, familiar y laboral.

La conciliación de la vida personal, familiar y laboral no es un problema de las mujeres, no es un tema privado sino que es un problema de hombres y mujeres y es un tema que preocupa a toda la sociedad y, por lo tanto, debe obtener una respuesta social, implicando a todos los agentes: Administraciones Públicas (a través de la puesta en marcha de servicios públicos de apoyo, apoyando la iniciativa privada en el sector de servicios de ayuda, y la creación de nuevas infraestructuras que faciliten la conciliación), Empresas y Sindicatos (investigando y adoptando nuevas formas de organización del trabajo que permitan, tanto a mujeres como hombres, compatibilizar las esferas pública, familiar/doméstica y privada, con el objetivo de garantizar una mejor calidad de vida) y las propias mujeres y los propios hombres (a través de un cambio de mentalidad que permita avanzar en el reparto de las tareas familiares/domésticas, reconociéndolas y asumiéndolas como responsabilidad de todo el grupo familiar).
Sólo el 27% de empresas tienen medidas de conciliación familiar.
En España el 70% de las trabajadoras y de los trabajadores afirman tener calidad laboral, y a la vez, flexibilidad en la jornada laboral.